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Edición 70 / Mayo del 2000


El Efecto Invernadero y
las Externalidades




Mucho se habla del efecto invernadero. Se cargan las tintas sobre los motores de combustión interna de los vehículos, las industrias con sus chimeneas emitiendo las enormes columnas de humo negro (o mejor dicho, gran cantidad de particulados) a la atmósfera o los vertidos de líquidos no muy bien tratados (cuando lo están), pero nos olvidamos que los causantes principales de ese efecto son los seis gases que denominamos: "Gases del Efecto Invernadero o Invernáculo", y estos son: el Dióxido de Carbono (CO2), el Monóxido de Carbono (CO), los Óxidos de Nitrógeno (NOx), el Óxido Nitroso (N2O), el Metano (CH4) y los Compuestos Orgánicos Volátiles Distintos (COVDM).

También deben tenerse en cuenta el aporte de estos gases en la generación de Energía Eléctrica, especialmente, con la quema de combustibles fósiles y las emisiones fugitivas. Los Procesos Industriales con tecnologías contaminantes no convertidas y la utilización de disolventes y otros productos similares en forma masiva sin ningún tipo de control y prevención. Los desperdicios, principalmente los residuos sólidos urbanos (RSU) y las aguas servidas hacen su aporte especialmente en Metano. Cada uno, pone su gran palada de arena.

El cambio en el uso de la tierra y la silvicultura en sus tres principales actividades también aporta lo suyo y las principales actividades son tres:

  1. Los bosques manejados,
  2. La transformación de bosques a tierras agropecuarias y
  3. El abandono de tierras cultivadas o de ganadería.

Mientras que los bosques manejados y el abandono de tierras cultivadas o de ganadería, o tierras reconvertidas a la forestación, aportan una disminución más que considerable de CO2 al Efecto Invernadero, la transformación de los bosques en tierras cultivadas, y con un incremento constante diario, aportan la mayoría del Dióxido de Carbono emitido a la atmósfera.

Dado el aumento de la población mundial la necesidad de alimentos se incrementa año tras año, significando que hay más bocas que alimentar con cada temporada. Las actividades mayores de generación de alimentos, como la agricultura y la ganadería no son tenidas casi en cuenta, sin embargo se le debe prestar una especial atención a las emisiones producidas por ellas.

En la agricultura se consideran las emisiones de gases de efecto invernadero procedente de cuatro fuentes:

  1. Cultivo del Arroz: Arrozales Anegados
  2. Quema Prescrita de Sabanas
  3. Quema en el Campo de Residuos Agrícolas, y
  4. Suelos Agrícolas

Mientras que en el Ganado Doméstico, se trata principalmente de las emisiones de Metano y de Óxido Nitroso procedentes de dos fuentes:

  1. La Fermentación Entérica, y
  2. El Manejo del Estiércol

El metano procedente de la fermentación entérica en los herbívoros es una consecuencia del proceso digestivo durante el cual los hidratos de carbono se descomponen por la acción de microorganismos en moléculas simples que se absorben en el torrente sanguíneo. Tanto los animales rumiantes (por ejemplo, el ganado vacuno y el ovino) como algunos no rumiantes (por ejemplo, los cerdos y los caballos) producen metano; sin embargo, los rumiantes son la fuente más importante. La cantidad de CH4 liberado depende del tipo, edad y peso del animal, así como de la cantidad y calidad del forraje ingerido.

El metano procedente del manejo del estiércol obedece a su descomposición en condiciones anaeróbicas. Esas condiciones se presentan por lo general cuando se cría un número elevado de animales en un área confinada (por ejemplo, vaquerías, corrales para engorde de ganado de carne, y granjas porcinas y de cría de aves de corral, es decir, fábricas de carnes).

Si bien existen interacciones de los seres humanos con fuentes naturales tales como los animales salvajes y las termitas, son muy complejas y difíciles de cuantificar. Lamentablemente son muy pocas también las fuentes de los datos que proporcionen todos los necesarios para estimar las emisiones de Metano del ganado doméstico. La Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) publica una serie de "Anuarios de Producción", pero éstos terminan siendo muy limitados.

Si realizamos un análisis rápido de los guarismos, tal vez los malos de la película cambien sustancialmente. Para eso debemos contemplar que la quema de combustible fósiles para la generación de energía, la quema en los campos de los residuos agrícolas y la utilización de los fertilizantes químicos en la agricultura, producen la totalidad del Óxido Nitroso emitido.

La quema de combustibles fósiles para la generación de energía, la actividad industrial y la transformación de los bosques a tierras para cultivo, son los responsables del total de las emisiones del Dióxido de Carbono. La fermentación entérica, el tratamiento del estiércol, los cultivos de arroz, el vertido de aguas negras y la quema de combustible fósil y de campos de los residuos agrícolas, son los responsables del Metano.

Mientras, que para el Monóxido de Carbono, de los Óxidos de Nitrógeno y los Compuestos Orgánicos Volátiles Distintos al Metano, los responsables de la emisión son, la quema de combustible fósiles para generar energía y de los campos con residuos agrícolas, la actividad industrial y el transporte automotor, aéreo y marítimo.

Los posibles impactos de una elevación de la temperatura planetaria se verá traducido en una elevación del nivel del mar, la pérdida de tierras productivas, incremento del nivel, intensidad y período de las inundaciones, la disminución de los casquetes polares, etc. y dentro de este marco, es muy entendible la situación de los "pequeños países insulares", que en definitiva, son los más vulnerables.

¿Qué nos queda por hacer? Reducir al mínimo las emisiones, no hay otra. Pero debemos comer todos los días, necesitamos electricidad para casi toda la actividad humana. Necesitamos movilizarnos y transportar mercaderías e insumos desde los distintos puntos de producción a los de consumo. ¿Necesitamos continuar viviendo en este mercado del facilismo y el derroche?

¿Cómo hacerle entender a esa porción tan pequeña de la población de los países altamente industrializados, pero que consume más que el resto de los habitantes del planeta juntos sobre las externalidades? ¿Cómo explicarles que las externalidades no tienen valor monetario por más que se puedan comercializar? ¿Cómo explicarles que el derecho de propiedad es muy relativo sobre los recursos naturales si no se aplica un correcto sistema de explotación racional con un verdadero desarrollo sustentable?

¿Qué difícil eh? Es difícil porque "no hay peor sordo que el que no quiere oír", "peor ciego que el que no quiere ver" o "peor humano que el que no se quiere superar, por lo menos, a sí mismo".

Hasta el próximo número. @

Ing. Antonio Nicolás Gillari
director@ambiente-ecologico.com
Director General
Multimedios Ambiente Ecológico






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