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A Cuantificar Estragos de los Narcocultivos
Un sistema de información y gestión ambiental que recopilará toda la información sobre el impacto ambiental real de los cultivos ilícitos en Colombia puso en marcha la Dirección Nacional de Estupefacientes, el ministerio del Ambiente y la Policía Antinarcóticos.
Esta información además de ayudar a generar políticas de recuperación y mitigación pretende determinar el tipo de sustancias que se utilizan en la producción de los alcaloides y su impacto epidemiológico y social.
De acuerdo con el ministerio de Comunicaciones: "los efectos ambientales del establecimiento de cultivos ilícitos, el uso de los precursores químicos y el abuso en la utilización de cemento, gasolina, herbicidas, plaguicidas y fertilizantes han generado una insospechada y peligrosa presión sobre nuestros ecosistemas que aunque ricos en biodiversidad y servicios ambientales, son de alta fragilidad".
Según Minambiente, entre 1984 y 1998 se utilizaron para la producción de estupefacientes más de 900 mil toneladas de precursores químicos, que por sus características de movilidad, residualidad y escorrentía, ponen en riesgo la estabilidad de los diferentes ecosistemas. Por cada hectárea de amapola, el cultivador destruye un promedio de 3 hectáreas de bosque, mientras que para cultivos de coca y de marihuana se tumban de 1 a 4 hectáreas.
Para sembrar plantas ilícitas, desde 1974 hasta 1998 se han destruido entre 850 mil y un millón de hectáreas de bosque en las selvas húmedas, reservas de biodiversidad, páramos y bosques de niebla, según Minambiente.
El Sistema de Información Ambiental busca solucionar inquietudes como: ¿cuánto se ha deforestado y contaminado? ¿cuántas fuentes de agua se han secado en los últimos 15 años por este concepto? ¿cuál ha sido el impacto social y económico de esta actividad en las comunidades locales? ¿cuál ha sido la incidencia de los narcocultivos en los actuales problemas de orden público? @
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