[ Publicidad 1 ]
Principal | Staff | Vidriera Virtual | Buscador Temático | Ediciones Anteriores | Sitios Recomendados | Correo


 Sumario:

  Editorial

  Columnistas

  Opinión

  Investigación

  Información General

  Agenda 21

  Salud

  Flora

  Fauna

  Publicaciones

  Cartas de los Lectores






[ Publicidad 2 ]

[ Publicidad 3 ]

[ Publicidad 4 ]
   Edición 68 / Marzo del 2000

Publicaciones


El Mercurio de la Salud



Síndrome de Sjügren
Tan Desconocido como Habitual



Una de cada cien personas padece esta enfermedad que no tiene cura y cualquiera puede sufrirla al destruir las glándulas secretoras provoca graves daños en todo el organismo.

El Síndrome de Sjügren (SS) es una afección inflamatoria crónica secundaria, producto de una alteración del sistema inmunológico. Si bien se trata de un desorden de todo el organismo, las glándulas de secreción externa (sobre todo lagrimales, salivales y nasales) y las articulaciones y músculos son los más afectados. La inflamación, y consecuente destrucción de estas estructuras, se traduce clínicamente en síntomas derivados de la sequedad de los tejidos. Es una afección de causa desconocida en la que unas células (linfocitos) invaden los órganos destinados a producir líquidos lubricantes, lo que desemboca en un mal funcionamiento.

El SS ya no es considerado como una rareza médica; por el contrario, se estima que afecta a una persona de cada 100, con predominio en mujeres mayores de cuarenta años. Se divide en dos tipos: el primario, cuando ocurre en forma aislada, y el secundario, que acontece asociado a otras enfermedades como la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico, u otra afección reumática. Desde el punto de vista opuesto se admite que uno de cada cinco pacientes con artritis reumatoide presenta simultáneamente el SS.

Los síntomas del Sjügren primario son bien marcados, mientras que en el secundario son los de la afección asociada los que prevalecen.


Los síntomas más comunes

Las manifestaciones más recurrentes son: Sequedad bucal, provocada por la falta de saliva; ojos secos y lagañosos, por escasez de lágrimas; sequedad de la vagina, por el mal ffincionamiento de las glándulas que facilitan la lubricación; sequedad de piel, por falta de humectación, y cansancio.

En los casos de SS secundarios los síntomas que predominan casi siempre corresponden a la afección de base. Pero aún en estos pacientes el "ingrediente adicional" del SS puede acentuar significativamente la invalidez funcional y pasar desapercibido dentro de lo heterogéneo del cuadro clínico.

El enfermo padece quemazón, irritación y sequedad en los ojos, necesita beber grandes cantidades de agua, porque la boca se le seca frecuentemente, sufre de ardor en la lengua y las encías y, en el caso de las mujeres, fuertes dolores en la relación sexual. Hasta la fecha no se conocen sus causas ni su forma de curación.


Sin cura pero con alivio

Específicamente se desconoce qué factores provocan la aberración del sistema inmune que genera a su vez el compromiso de múltiples órganos (glandulares y no glandulares). No obstante, y como en otras afecciones reumáticas crónicas, "no poder curar no significa no poder tratar". El permanente refinamiento de los tratamientos locales (lágrimas y salivas artificiales, lubricantes vaginales y emolientes cutáneos) alivia los síntomas y previene o reduce el daño de tejidos nobles por ejemplo la córnea).

Por otro lado, el tratamiento por vía general con un creciente número de agentes inmunomoduladores, que tienden a corregir la respuesta inmune alterada y a inhibir la inflamación en los órganos comprometidos, puede controlar la progresión de la afección, si bien no es capaz de restituir la función original en los órganos ya dallados.

Como es aplicable a cualquier desorden de evolución crónica, el diagnóstico precoz del SS conduce a un tratamiento temprano capaz de prevenir secuelas irreversibles.

En este sentido, lo impreciso e inespecífico del cuadro clínico en sus primeras etapas suele llevar a los pacientes a la realización de tratamientos extravagantes, que carecen de fundamento científico y que dejan pasar el momento terapéutico oportuno.

Los tratamientos son de por vida. Un enfermo de Sjügren no puede exponerse al viento sin antiparras que le protejan los ojos, tiene que tomar recaudos a la hora de dormir, humedeciendo sus ojos y su boca constantemente; debe intentar mantener todo el tiempo la limpieza bucal, puesto que la falta de saliva provoca un mayor peligro de sufrir afecciones odontológicas; necesita llevar una dieta estricta, ya que la escasez de saliva dificulta la digestión; debe tener mucho cuidado con la piel: no puede exponerse al sol ni bañarse con demasiada frecuencia, porque el uso excesivo de jabón es dañino. Además, tiene que usar detergentes especiales para lavar la ropa y ciertos emolientes para ungirse periódicamente todo el cuerpo.

Los síntomas suelen agravarse a causa de la contaminación ambiental. Así, el enfermo de Sjügren debe cuidarse de la exposición al humo del cigarrillo y controlar el mantenimiento de la humedad en la atmósfera, la temperatura, la evaporación y la descontaminación del ambiente en el que habita.


El desconocimiento genera problemas

Siendo una de las enfermedades reumáticas más comunes, el SS es diagnosticado con muy poca frecuencia. Algunas causas de este escaso reconocimiento es la poca difusión pública, que desemboca en la ignorancia de las personas. Poco conocimiento de los médicos no especializados del abanico de síntomas de la afección y de las técnicas para su diagnóstico. La noción de que sólo afecta a mujeres menopáusicas, y sin embargo con menor frecuencial también puede observarse en mujeres menores de 30 años y aún en hombres. Los síntomas suelen ser atribuidos a depresión o psiconeurosis.

Los factores nombrados generan demoras a veces muy prolongadas e innecesarias en el diagnóstico, e interminables peregrinaciones de los pacientes consultando a especialistas diversos. La temprana detección del síndrome evita la aparición y evolución de procesos de suma gravedad, que a veces suelen ser irreversibles. @



El Mercurio de la Salud

Es una publicación Mensual
Editor/Director: Marco Aurelio Real

Lavalle 1625
1048 - Buenos Aires - Argentina
Telefax: 54 11 4371-8599 / 4372-7436
mareal@sminter.com.ar
http://members.xoom.com/elmercurio






Principal | Staff | Vidriera Virtual | Buscador Temático | Ediciones Anteriores | Sitios Recomendados


Comuníquese con Nosotros Si tiene alguna duda o sugerencia,
comuníquese con nosotros!!!



© Copyright 2000, Multimedios Ambiente Ecológico
http://www.ambiente-ecologico.com / info@ambiente-ecologico.com