|
Estimados amigos:
Quiero informarles que la Sociedad Rural Argentina continúa construyendo en el predio de Palermo. Hemos inspeccionado el terreno en compañía de los arquitectos Liliana Álvarez y Daniel Pechman de la Defensoría del Pueblo y varios vecinos que denunciaron esta situación.
Allí vimos un edificio de planta baja y cuatro pisos de altura, y ejecutada su estructura resistente con perfiles metálicos. Por sus característica técnicas es una obra de rápida construcción, pensada tal vez para producir hechos consumados. La obra está detrás del edificio histórico "Sala de Ventas", en la cabecera de la Pista Central, y por delante de la proyección de la calle Darregueyra. De la misma forma, vimos (como cualquiera que pase por la calle) una torre metálica de gran altura, ubicada dentro del predio, en la intersección de las avenidas Santa Fe y Sarmiento.
Fuimos a ver el expediente en el que se aprobó el proyecto de la Rural (que lleva el número 70.081/95, con plano en foja 103) y el edificio no se parece en nada a la obra autorizada. Recordemos que ese predio está zonificado como Urbanización Parque (UP), es decir, como espacio verde, y que, por consiguiente, no corresponde seguir edificando allí. También vale la pena recordar que cuando la Sociedad Rural presentó su proyecto de Centro de Exposiciones (incluyendo los cuestionados cines) se apoyó en un minucioso estudio de impacto ambiental de diez tomos. Esta vez no presentó ningún papel sino que se puso a construir en forma ilegal.
Tuvimos después un par de reuniones en la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro (D.G.F.O.C.). Allí nos enteramos de que el edificio construido de facto está destinado a "sala de convención, laboratorio y oficinas anexas". Y que como no habían presentado ningún plano, el Gobierno de la Ciudad les clausuró la obra el 30 de noviembre último por uno o dos días, hasta que presentaron los planos. También nos dijeron que aprobaron la obra porque el laboratorio era indispensable para la exposición ganadera, por si los animales expuestos necesitaban alguna atención veterinaria. Lo que no terminamos de entender era cómo justificaban un edificio de ese tamaño, porque ni aún teniendo multitud de quirófanos y de salas de terapia intensiva se puede aceptar esa superficie.
Por eso, la Defensoría del Pueblo envió un oficio a la D.G.F.O.C., consultándole lo siguiente:
- Si el Predio Ferial de Palermo se dispone dentro del Distrito Urbanización Parque (U.P.).
- F.O.T. y F.O.S. máximos considerados por el Gobierno de la Ciudad, para el Predio Ferial de Palermo, considerando el distrito que se trata.
- Superficies permitidas que resulten de la aplicación de los indicadores urbanísticos antes consultados:
- superficies máximas permitidas en contacto con el terreno y
- superficies cubiertas máximas permitidas para todo el predio.
- Balance de Superficies (cubiertas y en contacto con el suelo) de los edificios existentes, previo a las obras desarrolladas últimamente en el Predio Ferial de Palermo. Asimismo las superficies de los Edificios Históricos.
- Superficies de los edificios construidos:
- que apoyan en el suelo y
- cubiertas totales.
- Si, para las obras de marras, corresponde la aplicación del Art. 30 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, de Evaluación del Impacto Ambiental, previo al procedimiento de Registro de Planos de Obra.
- Considerando que la Legislatura de la Ciudad no se ha expedido aún sobre los Usos del Predio Ferial de Palermo, así como la distorsión manifiesta en la caracterización del Distrito de emplazamiento, la falta de claridad con relación a los indicadores urbanísticos adoptados: FOT y FOS, asimismo de las superficies cubiertas y de contacto con los suelos de los edificios existentes previo a las obras que se desarrollan en la actualidad, y la realidad de los edificios construidos y en construcción; se consulta a esa Dirección General si corresponde (y cree conveniente) otorgar nuevos registros de documentación de obras dentro del Predio Ferial de Palermo. (fundamentar).
- Actuaciones futuras de esa Dirección General, con relación a los presentes.
Más allá de los detalles técnicos, sorprende la diferencia en el trato a la Sociedad Rural y a cualquier otro vecino. Todos conocemos la minuciosidad con que el Gobierno de la Ciudad persiguió a quienes habían construido un quincho en la terraza o una piecita en el fondo. Aún más: se contrató una consultora para que espiara a los vecinos mediante fotos aéreas para ver si habían hecho pequeñas construcciones ilegales. ¡Y a la Sociedad Rural Argentina se le acepta que levante de facto un edificio importante, en un predio calificado como espacio verde!
Todo esto con el agregado de que la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires está estudiando qué hacer con ese terreno y que además hay un juez analizando si la venta de ese predio a la Sociedad Rural fue legal o ilegal.
Y es que que hay muchos elementos para pedir la nulidad de la venta de esas tierras. El argumento es conocido: el Poder Ejecutivo Nacional no habría tenido la autorización del Congreso de la Nación para desafectar un bien que es del dominio público y pasarlo al dominio privado del Estado para permitir su venta. Es el aspecto de fondo de la denuncia formulada por los Amigos del Lago de Palermo. ¿No hubiera sido una buena oportunidad para detener la obra y esperar a que la Legislatura y el juez aclararan las cosas de fondo?
Un gran abrazo a todos.
Antonio Elio Brailovsky
Defensor del Pueblo Adjunto de la Ciudad de Buenos Aires
La página de Internet de esta Defensoría Adjunta es: http://defensorecologico.tripod.com
|