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Edición 67 / Febrero del 2000
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El hombre primitivo se integró a la Naturaleza viviendo en armonía con ella. Más tarde la transformó para obtener mayores beneficios y finalmente terminó alterando el equilibrio ecológico de la biosfera de muy diversos modos.
Todo lo que existe en la Naturaleza plantas, animales, minerales, suelo, agua y aire, incluyendo fenómenos metereológicos cónstituyen los recursos naturales.
Si bien la cantidad de los mismos es enorme, es necesario protegerlos y conservarlos para mantenerlos en condiciones de ser aprovechados por nosotros y por nuestras generaciones futuras. De no ser así llegará el momento en el que el hombre no podrá disponer de ellos.
Como resultado de la utilización de los recursos naturales el hombre produce diversas sustancias, que al superar ciertos límites normales se transforman en contaminantes. La degradación de los diferentes medios donde se desarrolla la vida (aire, agua y tierra), por la introducción de sustancias nocivas o contaminantes, produce efectos perjudiciales diversos. La contaminación se e¡erce sobre los seres humanos a través del aire, suelos y de la atmósfera. Ciertas sustancias, aunque en bajas concentraciones, si bien no poseen nocividad directa, se hacen peligrosas por el mecanismo de transmisiones biológicas sucesivas de las plantas a los animales herbívoros y de estos a los carnívoros y al hombre.
El ambiente marino, una de las principales fuentes vitales de nuestro planeta, está firmemente condicionada a la contaminación. El agua está siendo sistemáticamente contaminada por materiales de origen inorgánico y orgánico: aceites, metales pesados, sustancias radioactivas y aquellos objetos de deshecho para el hombre.
Según un tratado americano, The Water Quality Criterio, existen 55 tIpos de contamínantes de origen orgánico preocupantes. Dicha materia consiste principalmente en carbohidratos, proteínas animales, grasas y aceites diversos. Específicamente compuestos orgánicos como los aminoácidos, ácidos grasos, jabones, ésteres, detergentes amónicos, etc.
Gran parte de las impurezas van a depositarse en el fondo de las aguas formando capas, generalmente terminando con la vida marina. Muchos de estos productos tienen sus orígenes en vertidos industriales.
La contaminación de los mares tiene dos orígenes:
- Pelágico (contaminantes introducidos en alta mar por la expIotación de los fondos marinos, los transportes, etc.) y
- Telúrico (aportaciones de los cursos de agua, vertidos y aluviones costeros).
Los principales componentes son, los tóxicos remanentes, hidrocarburos, ciertos mecanismos patógenos, materia en suspensión y los residuos sólidos diversos. Por otra parte, el uso de pesticidas, tiene consecuencias en las aves y lagos, siendo también perjudicial para el hombre.
El tratamiento de las aguas potables se ha hecho difícil, sobre todo debido a la ausenda de un método seguro para la eliminación de los detergentes no biodegradables.
En el mismo tratado se enuncian "928" contaminantes inorgánicos. Dentro de estos se encuentran los fosfatos y nitratos, ambas sustancias poseen un efecto acumulativo sobre la vida animal y entonces sobre la contaminadón orgánica. También se incluye en este grupo a los metales pesados como el plomo y el mercurio, los cuales también presentan por su efecto acumulativo, un efecto nocivo.
Se calcula que anualmente se descargan en el mar 700.000 toneladas de petróleo crudo, proveniente del lavado de cisternas o buques petroleros. Las capas de petróleo accidentalmente derramadas son rodeadas por una barrera flotante recogidas y enviadas a una refinería o son incineradas. Los perjuicios causados por las industrias presentan un tipo de contaminación que comprenden ruidos, olores, humo de las chimeneas, y vertido de residuos acuosos.
El vertido a los desagües de los aceites contamina a los recursos de agua: estos lubricantes deben ser almacenados y enviados a una refinería.
La contaminadón atmosférica por sustancias químicas resulta de diversos procesos industriales (factorías siderúrgicas, Industrias químicas, industrias del cemento, plantas de incineración de basuras, fábricas de ladrillos, papeleras, etc). También es debido a la combustión automotora (monóxido de carbono, amianto).
La contaminación del suelo de las ciudades es consecuendas de la superpobladón, de la proliferación del número de vehículos, de la supresión de zonas verdes y del desarrollo de las industrias. El suelo está cubierto por un polvo graso y adherente. El plomo, producto de la gasolina de los motores es causa de saturnismo existiendo otras sustancias cancerígenas procedentes del hollín.
Hasta aquí vimos cuál es el rol del hombre en la Naturaleza, no sólo es un eslabón más en la biosfera, sino que ha demostrado ser capaz de perjudicarlo. A través de su actividad comprobó que puede modificar el ambiente tomando conciencia de sus necesidades y limitaciones.
Su desafío para el futuro será integrar el progreso tecnológico con la conservación del ambiente, evitando su desequilibrio.@
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